martes, noviembre 29

Dios, la salvación y la ley, según Deut. 30:15-20

Posted by Sergio Salgado On 11:13
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*Por Sergio Salgado Vera
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¿Las palabras: ley, mandamiento o pacto son restrictivas, son prohibitivas y limitan nuestra vida aquí en la tierra? ¿Por qué Dios hace tanto énfasis en el pacto? y ¿Cuál es la clase de Dios que el pacto revela, en especial en Deuteronomio 30: 15 – 20?

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.”


Frente a la anhelada tierra de Canaán (en el primer día del 11º mes del 40º año del éxodo), prometida desde tiempos remotos a sus padres Abraham, Isaac y Jacob (Génesis 12: 4-9; Deuteronomio 30: 20) comienza “El Sermón”.

En la (a) primera sección de Deuteronomio se declara al pueblo la destitución de Moisés (1: 6 a 4: 43) se recuerdan los sucesos desde el Sinaí hasta Canaán, que abarcan unos 38 años antes (1: 6 a 3: 29), se exhorta a guardar la ley y designa las ciudades refugio (4: 1-40 a 4: 41-43). La (b) segunda sección abarca desde el Cáp. 4: 44 a 26: 19 donde se repasa la ley. La (c) tercera sección contiene el conocido discurso de las bendiciones y las maldiciones (27: 1 a 28: 68). Finalmente en el (d) cuarto discurso se recuerda y exhorta a guardar el pacto, en Moab. (29: 1 a 30: 20). Moisés sabia, viendo la actitud de los israelitas en el desierto que era tiempo de declarar y repasar el pacto establecido en Sinaí.

Culminando una serie de disertaciones con una conclusión magistral (Deuteronomio 30: 15 – 20), podemos incluso decir que éste puede ser el llamado o epilogo general de los discursos de Moisés debido a su extensión y a su ubicación en el libro (última apelación de Dios a su pueblo, a través de Moisés).

Deuteronomio 30: 15 – 20 aunque más especifico, más detallado, sigue la idea principal del “berîth" (pacto), palabra que en Deuteronomio se repite unas 27 veces. La palabra hebrea Ley (torah) aparece en el A.T. no menos de 220 veces. Esta no debe ser tomada como ley en el sentido latino lex, es decir, la ley del imperio. Ni debe ser entendida como los griegos comprendían su palabra para ley (nomos), es decir, lo que siempre se ha hecho. En el idioma hebreo el término torah proviene de la palabra “horah”, que significa “señalar”, “enseñar”, o “instruir”. De acuerdo con esto el sustantivo torah significa, en su sentido mas amplio “enseñanza”, “instrucción”.

Mira que te mando”: La palabra hebrea “raá” (“Mira) nos sirve como marcador en el texto (traducido como: “ver”, “busca”, etc.) dando al comienzo al primer llamado de alerta que luego prosigue con el porqué de tanta atención. La vida y la bendición eran temas conocidos por el pueblo, anteriormente ya habían sido alertados de las consecuencias de la obediencia y la desobediencia, vida y muerte respectivamente (Deuteronomio 27: 1 a 28: 68). Ahora, en cambio, no se esta haciendo alusión al vida y muerte en forma de consecuencias, sino en termino de opciones. Solo dos opciones, en Deuteronomio (uno de los libros más teológicos de la Biblia Hebrea[1]) es claro el concepto de las dos opciones. Además, aunque su auditorio era todo Israel, Moisés se encarga lanzar el llamado de intención de manera personal, “delante de ti”, un llamado personalizado. La decisión y la responsabilidad de seguir al Creador no es solamente corporativa, es individual.

Generalmente las palabras “Mandamientos” (“mitsvá”), “estatutos” (“kjuccá”) y “decretos” (“mishppát”) nos parecen sinónimas, en cambio la primera se refiere a un mandamiento divino, usada en los Diez Mandamientos (Génesis 26: 5 y Éxodo 15: 26; 20: 2–17), la segunda a los estatutos que tenían que ver con los pronunciamientos reales; principalmente relacionados con la adoración (Levítico. 18: 4 y Deuteronomio 4: 1), y la tercera “decreto” u “ordenanza” a las leyes civiles, sociales y de higiene (Génesis 18.19 y Deuteronomio 16.18).

La libre elección se hace presente en la escena, Moisés conoce la dureza del corazón de el pueblo y, por medio de Dios, también se les informo de las perversiones de los Pueblos cananeos que le esperan al otro lado del rió. La Nueva Versión Internacional traduce la frase “si tu corazón se apartare” del verso 17 por si tu corazón se revela que esta más de acuerdo con la siguiente frase el mismo verso: para adorar y servir a otros dioses.

Pero ¿Cuál fue la razón que hizo alejarse a Israel de su Dios y entrar a la idolatría pagana? Las razones pueden ser variadas, pueden ir desde la influencia y presión del medio hasta la desmoralización y perversión de sus líderes. Pero la real causa de una rebelión hacia Dios viene desde la fuente misma del razonamiento: el “corazón”[2] producida por el simple hecho de dejar de oír la voz de Jehová. La raíz hebraica de “oyeres” es: “shamá”. Las diferentes traducciones de esta palabra son “obedecer”, “oír”, “oír inteligentemente”, “sentir”, “hacer caso”, “acceder”, “advertir” y “consentir”. Además la palabra oír se repite 7  veces en el capitulo 30 en los versos 2, 8, 10, 12, 13, 17, 20, dándole un realce especial dentro del texto y de la idea central de este. La pregunta ahora es: ¿Que debe el hombre escuchar, obedecer, pero en especial oír inteligentemente? La respuesta la brinda el mismo texto en el versículo 20: “vivir…atendiendo a su voz”. Esta voz (la voz de Dios), en el hebreo “qôl”, puede ser mejor traducida como “llamar en voz alta”, “clamor”, “gemir”. Atribuida en el texto solo a Jehová, el acto de rogar ser escuchado, parece lógico si viniera de la criatura hacia su Creador, pero el texto invierte el sentido lógico y ahora se transforma en un acto infinitamente incomprensible para la mente humana caída, que muestra al Creador del universo y lo conocido rogando, clamando a sus hijos rebeldes.

La consecuencia de hacer oídos sordos a Dios es una verdad innegable, la muerte y la corta estadía en Canaán solo serán los frutos de las decisiones israelitas. El conoce los pensamientos y actos del hombre, sabe que el pecado ha causado estragos en la mente humana y muchos haciendo iodos sordos seguirán en su descenso finito, llegando a la ultima consecuencia de rechazar a Dios, la muerte. La muerte no es la consecuencia innata de desobedecer el pacto, la muerte es la consecuencia de no escuchar la voz como estruendo de Dios apelando a su corazón.

Dios hasta ahora ha demostrado que él trabaja de una manera justa y transparente, él quiere inculcar en las mentes que el tema del pacto y el libre albedrío es tan delicado e importante que solicita testigos. El verso: “Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra” (Deuteronomio 30: 19), es un claro ejemplo de la seriedad del trato. Los pueblos antiguos establecían testigos en los tratados o pactos que se hicieran, en estos los testigos eran sus propios dioses. En cambio, Jehová coloca por testigos a su propia creación, testigos permanentes en el tiempo, y a la vez expone de forma explicita “que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él”. Testigo: Es aquel que puede dar testimonio con respecto a un suceso, porque lo ha observado directamente; también la confirmación del hecho o los hechos implícitos. Algunas veces, ciertos objetos inanimados (túmulos, altares y columnas) se erigían como testigos de un acuerdo o para recordar algún acontecimiento u obligación (Génesis 31:44-48; Josué 22:26, 27; 24:26, 27; Isaías 19:19, 20) , como es el caso de los hititas.[3]

Inmerso en la frase anterior aparece por cuarta vez la palabra “hoy” (“Yom”) repetida unas 67 veces en todo el libro, 15 veces en los capítulos 29-30 y 4 veces entre los versos 15-20, es una de las palabras que Moisés usa para poner al tanto al pueblo del momento solemne que esta viviendo.

Los cuatro “hoy” encontrados en el texto indican al pueblo perciba la importancia y la urgencia de hacer una elección definitiva por Jehová en ese mismo día. El primero dice: “Mira, yo pongo hoy ante ti la vida y felicidad, muerte y desgracia” (Deuteronomio 30: 15): Hoy es el día de la decisión, hoy se encuentran al alcance, la elección es hoy y no mañana, no conocemos el mañana, el mañana no nos pertenece. Segunda: “Porque yo te mando hoy que ames…” (Deuteronomio 30: 16) La orden de Jehová es en el presente. La invitación es clara, no solo se da a escoger, sino también se aconseja cual elegir y más tarde porque la debe elegir. Tercera: “Yo os declaro hoy que pereceréis sin remedio” (Deuteronomio 30:18). También se presentan las consecuencias de la desobediencia, Moisés es claro y conciso: “sin remedio”, fuera de tu Dios no hay mas vida, encontraran una infinidad de dioses, de cultos, de sacerdocios o de ofrendas al otro lado del jordán, pero solo el Dios del pacto es el Dios de la vida. Y Cuarta: “…llamo por testigos hoy contra vosotros…” (Deuteronomio 30:19). Los testigos están presentes en el de la invitación, y aunque sean elementos inanimados (en este caso su propia creación) ellos dan testimonio de que el pacto brindado es justo y transparente. El mismo Moisés en la ley declara que un trato o juicio requería la presencia de 2 ó 3 testigos, mínimo, en los casos que implicaban la pena capital (Deuteronomio 17:6) como salvaguardia contra el falso testimonio.

Luego de haber presentado las opciones y sus consecuencias, sean positivas o negativas (dependiendo de la elección) Moisés declara: “escoge” (“bakjar”) o “acepta”, invitando de manera aun más directa al pueblo a decidirse aquí y ahora por la vida.

¿Cómo vivir?, ¿Cómo sacarle el mayor provecho a un lapso de tiempo tan efímero? El secreto de una vida prospera, una vida que, con una base en la promesa divina, se extiende hasta la eternidad, es vivir “amando a Jehová, atendiendo a su voz y siguiéndole a él” y nuevamente se reitera por un solo motivo: “porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo” (Deuteronomio 30: 20, NVI). Israel debía amar Dios como resultado de un sentido y experiencia de gratitud a Dios[4].

La frase “siguiéndole a él” es mejor expresado por la versión Jerusalén: “…viviendo unido a él…”. Aquí observamos un acto continuo hacia Dios, que no solo se reduce vivir en él o con él, sino más bien vivir unido a él. La palabra hebrea “dabaq” traducida como “unido” nos ayuda a ampliar nuestra visión ya que la palabra podría traducirse: “seguir”, “pegarse”, “adherirse”, “juntarse”. En el sentido religioso: es la entrega completa del hombre a Dios. En las relaciones personales es pegarse y enamorarse. Dios no es un Dios de relaciones superficiales, sin compromisos que no demandan una lealtad a toda prueba. El vivir al lado de Dios significa comprometerse de una manera real y personal, a tal punto que si es necesario este pudiera “soldarse” a él, y no soltarse jamás de su mano.

Moisés prosigue: “El es vida para ti” o mejor traducido por Versión Jerusalén: "En eso está tu vida" En amar a Dios estaría la vida de Israel y no solo de ellos. Nuestra vida individual y de manera corporativa solo vendrá ser una bendición si elevamos la mirada y atendemos a la voz de su Dios llamándonos por nombre. Llevar una vida inspirada y dirigida por el amor de Dios es heredar la vida eterna. Las posibilidades de vida para cada hombre se reducen finalmente a dos. Una es amar a Dios con todas las facultades. El resultado final es la vida en toda su plenitud, una vida que continua en la inmortalidad. La otra alternativa es desacatar la buena voluntad de Dios, pero dedicando la vida a las cosas de esta tierra. Una vida que transcurre persistentemente de esta forma, lleva a la muerte eterna. Estas alternativas constituyen una exhortación para cada uno de nosotros.

De acuerdo con la Biblia, la voluntad de Dios para la familia humana está revelada en la ley moral de los Diez Mandamientos.[5] No son una egoísta expresión de una voluntad arbitraria. Más bien son la revelación del carácter del Padre celestial, una expresión de su voluntad llena de gracia para nuestra felicidad en el orden creado de las cosas. Y un conjunto de principios de largo alcance.[6] La Ley no ha de considerarse tanto desde el aspecto de la prohibición, como desde la misericordia. Son una muralla de protección para el obediente. Contemplamos en ella la bondad de Dios, quien al revelar a los hombres los principios inmutables de justicia, procura escudarlos de los males que provienen de la trasgresión.[7] “Expresan el amor, la voluntad y el propósito de Dios con respecto a la conducta y a las relaciones humanas de todas las
épocas”[8].

El darles la ley fue un acto de gracia así como lo fue el don de la elección divina. El dar la ley es un acto de misericordia como lo fue la liberación de la esclavitud en Egipto. El dar la ley es tanto un acto de amor de Dios como hacer el pacto al cual pertenece la ley.[9]

Deuteronomio 15: 15-20 no es sólo histórico, sino también profético. Porque al paso que narraba cuán maravillosamente Dios había obrado con su pueblo en lo pasado, predecía los grandes acontecimientos futuros, la victoria final de los fieles, “los que son llamados a la cena del Cordero” (Apocalipsis 19: 9), cuando Cristo vuelva con poder y gloria.[10]

Según August Strong “La ley de Dios es solo el rostro de Dios revelado a la visión humana.”[11]
Es importante tener en claro que “la ley no es un agente para conseguir la salvación, y la obediencia nunca ha sido un medio designado por Dios para que los seres humanos lograran la justificación, la salvación y la vida.”[12]

Tanto el A.T. como el N.T. demandan del hombre una decisión definida del hombre. Laodicea, el símbolo con el cual la iglesia es identificada en el Apocalipsis (Cáp. 3), muestra una actitud de letargo que no concuerda con el tiempo clave en la historia de la humanidad y del plan de redención en el cual vive, es sumida en una tibieza e indecisión que el Señor repudia y rechaza (Lucas 16: 13). Nuestro Dios clama tal fidelidad y grado de compromiso que requieren, si es necesario, incluso que dejemos todo (Mr. 10: 17-31 y Mt. 10: 37). Esta obediencia desarrolla el carácter cristiano y da como resultado una sensación de bienestar.[13] “De este modo es evidente que el camino a la salvación en el A.T. y el camino a la salvación en el N.T. son el mismo: ambos son la salvación por la gracia, mediante la fe, que resulta en la obediencia.”[14] “La obediencia es un acto de fe mediante el cual el creyente confiesa su amor y lealtad a Dios. Es un acto de fe mediante el cual el creyente demuestra que depende del poder habilitante de Dios para obedecer, no solo en actos externos, sino aun en el corazón.”[15] Así el obrar de esta forma será simplemente una respuesta que proviene del acto de oír, oír con entendimiento (Apocalipsis 3:22), la voz, que inclusa llega a ser un ruego incesante de su Creador y Pastor llamando (Jn. 10: 2-4) y tocando a su corazón (Apocalipsis 3: 20), solo de esta forma la criatura sumida en las garras de la muerte, podrá volver, adherirse y enamorarse de su Dios para gozar de las bendiciones innatas de una obediencia fiel y completa a todas las palabras que salen de la boca de Dios (Mt. 4: 4), “palabras de vida eterna” (Jn. 6: 68).

Los mandamientos reflejan el carácter del Dador de la Ley. Y ese carácter es amor infinito: un amor que sólo busca el bienestar y la felicidad de sus hijos.[16] “Además la ley llega a ser un instrumento que define todas las relaciones dentro del pacto y de la comunidad del pacto. Define la relación vertical Dios-hombre. También define las relaciones humanas en las cuales la fe responde al amor con la obediencia”[17]

Moisés “aterriza” su sermón cumpliendo los objetivos homileticos de una conclusión: dejo una impresión tan fuerte en los oyentes que sus últimas palabras resuenan hoy no solo en los judíos contemporáneos, sino también en los oídos de millones de redimidos por la sangre de Jesús. Los condujo a la acción, o sino ¿para que?, pero principalmente los condujo con su testimonio, un testimonio de una vida enteramente consagrada a Jehová, un testimonio seguido por muchos que hoy oyen el clamor amoroso de su Salvador.

El plan de Dios no es obligar “a los hombres a que abandonen su incredulidad impía. Delante de ellos están la luz y las tinieblas, la verdad y el error. Ellos deben decidir lo que van a aceptar. La mente humana esta dotada de facultadas para discriminar entre lo correcto y lo erróneo. No es el designio de Dios que los hombres decidan por el impulso sino por el peso de la evidencia, comparando cuidadosamente unos pasajes de la escritura con otras.”[18]

[1] Raymond E. Brauwn, Comentario Bíblico “San Jerónimo”, (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1971) Pág. 297
[2] El tema relacionado con el “corazón” o mente es un tema amplio que no será tratado en este articulo, pero si el lector quiere profundizar su comprensión del corazón en el contexto del pacto se ofrecen las siguientes citas como referencias: Dt. 4: 9; 5: 29; 6: 5,6; 8: 2, 5; 11: 18; 26: 16; 30: 2, 6 (x3), 10, 14, 17; 32: 46; Jos. 22: 5; 2 Rey. 10: 31; 23: 3; 1 Crón. 29: 19; Sal. 19: 8; 377: 31; 119: 7, 10, 11, 34, 36, 69, 111, 112; Isa. 51: 7; Jer. 31: 33; Eze. 11: 19, 36: 26-27; Dan. 11: 28, entre otros.
[3] Raymond E. Brauwn, Comentario Bíblico “San Jerónimo”, (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1971), 306.
[4] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 73.
[5] Frank B. Holbrook, “Lo que la Ley significa para mí”, Revista Adventista, Julio 1988, Pág. 6.
[6] Elena White, Mensajes selectos, tomo 1, Pág. 276.
[7] Asociación Ministerial de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, (Idazo, E.E.U.U.: Publicaciones Interamericanas, 1988), 268.
[8] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 70.
[9] Véase para bendiciones el ejemplo de los comienzos del reinado de Salomón, que a la postre fue el periodo más prospero de Israel como nación: 1 Reyes 4: 20-21, 29-34 y para maldiciones tómese como ejemplo la deportación de Israel en el 722 a.C.: 2 de Reyes 17.
[10] Elena White, Patriarcas y profetas (Editorial: ACES, 1988) Pág. 501
[11] Frank B. Holbrook, “Lo que la Ley significa para mí”, Revista Adventista, Julio 1988, Pág. 5.
[12] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 69
[13] Frank B. Holbrook, “Lo que la Ley significa para mí”, Revista Adventista, Julio 1988, Pág. 4.
[14] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 76.
[15] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 69.
[16] Frank B. Holbrook, “Lo que la Ley significa para mí”, Revista Adventista, Julio 1988, Pág. 5.
[17] Gerhard F. Hasel y Michael G. Hasel, El pacto eterno de Dios, (Buenos Aire: ACES 2002), 70.
[18] Elena G. de White, Redemption: or the Miracles of the Christ, págs. 112, 113.

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lunes, noviembre 28

Orar, una breve reflexión

Posted by Sergio Salgado On 06:41
Jesus hands praying

Este sábado por la tarde, preparándonos para comenzar una reunión, se acerca un amigo y me pregunta sobre algún texto que mencione la importancia de orar de rodillas. Ya que no hay algún MANDAMIENTO explicito exija oraciones de rodillas le indique un par de textos que mencionan EJEMPLOS de oraciones hechas de esta forma.

Esta conversación ya la había tenido un par de veces en otros lugares donde he trabajado. Existe un interés genuino por saber si las oraciones hechas de diferentes posiciones corporales tienen mayor o menor espiritualidad.

Recuerdo haber leído en algún momento que esta era una discusión “agria” entre hermanos “progresistas” y otros “rigoristas”. No estoy de acuerdo en describir este tema como una discusión sin sentido, creo que en el trasfondo mismo se desprende un tema relevante y mayor. Centrarse en la defensa o ataque de la postura o criticar a aquellos que se inclinan por una u otra es insuficiente.

A continuación veamos algunos textos que nos ayudarán a formarnos una respuesta acabada sobre este punto.

NO HAY PETICIÓN ACERCA LA POSICIÓN

En este punto debemos ser muy claros ya que no hay peticiones o mandamientos sobre la postura del cuerpo. Menciones variadas, si. Pero no hay un manual o guía en este punto.

POSICIONES VARIADAS PARA ORAR
a) Con el rostro inclinado:
Siervo de Abraham:y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo”. Génesis 24:48

b) Levantando los ojos:
Jesús: Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.”
Juan 11:41

Jesús: “Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti”
Esteban: “lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.” Hechos 7:55-59

c) Sentado:
Jesús: "se sentó a la mesa... tomó el pan, y bendijo... tomando la copa y habiendo dado gracias ..." Mateo 26:20, 26, 27

David: Entonces el rey David entró y se sentó delante del SEÑOR y dijo: ¿Quién soy yo, oh Señor DIOS, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?2 Samuel 7:18 (Biblia Las Américas)

d) Levantando las manos:
Pablo:Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda”. 1 Timoteo 2:8

e) Postrado:
Jesús: Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” Mateo 26:39

Jesús: Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora” Marcos 14:35

f) De pie:
Fariseo y publicano (parábola): “El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera… pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo…” Lucas 18:9-14 (Biblia Las Américas)

g) En el cepo:
Pablo y Silas: "les ase­guró los pies en el cepo", "a medianoche, orando... cantaban himnos" Hechos 16:24-25

h) Acostado:
David: “Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.” Salmo 63:6

ORACIONES DE RODILLAS

Ejemplo:
Jesús: Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró” Lucas 22:41

Esteban: Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.” Hechos 7:60

Pedro: Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.” Hechos 9:40

Pablo: Cumplidos aquellos días, salimos, acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos.” Hechos 21:5

Pablo: “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo” Efesios 3:14

Pablo: “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.” Hechos 20:36

Esdras: “Y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción, y habiendo rasgado mi vestido y mi manto, me postré de rodillas, y extendí mis manos a Jehová mi Dios” Esdras 9:5

Salomón: “Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración y súplica, se levantó de estar de rodillas delante del altar de Jehová con sus manos extendidas al cielo” 1 Reyes 8:54

Daniel: “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.” Daniel 6:10

En este momento debemos resaltar que la postura que adopte el “adorador” no lo hace más o menos espiritual. La Biblia presenta una diversidad que no debe ser ignorada. Esta variedad resalta la necesidad de orar en todo tiempo (1 Tesalonicenses 5:17). Podemos no estar en la iglesia, de camino al colegio o trabajo. En problemas, alegres, tristes o preocupados. La oración no está determinada por un lugar físico o tiempo, siempre está conmigo.

“No siempre podemos orar de rodillas, pero nuestras peticiones silenciosas pueden ascender constantemente hacia Dios a fin de solicitar poder y dirección.” Consejos sobre la Salud, Cáp. Peligros y oportunidades
“Debemos orar siempre si queremos crecer en fe y en experiencia. Debemos ser "perseverantes en la oración (Romanos 12: 12).” Camino a Cristo, cáp. ¿Podemos conversar con Dios?


ACERCA DEL ORAR DE RODILLAS

Me parece personalmente importante mencionar, también, que las posiciones corporales que uno voluntariamente adopta son importantes en el sentido que son la expresión externa de la reverencia.
No creo que la oración de rodillas sea superior. La veo como una expresión de reverencia y respeto. Habiendo participado de diferentes formas de orar, en diferentes reuniones y cultos veo el acto de arrodillarse como una expresión necesaria ante el Creador.

“Tanto en el culto en público como en privado, es privilegio nuestro doblegar las rodillas ante el Señor cuando le ofrecemos nuestras peticiones.” Profetas y reyes, pp. 32

Percibo que el sencillo acto de presentarse de rodillas ante el Señor de los cielos es muy necesario en una sociedad (incluso en círculos cristianos) que ha olvidado su posición y situación ante el Padre. Una sociedad que ha olvidado su lugar y su necesidad de dejarse guiar por las instrucciones divinas.
En lo privado de la habitación, en la solemnidad del culto, a orillas de la cama del convaleciente o frente a la tentación tenemos una oportunidad de doblegarnos ante la plenitud del Creador.

“Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor” Salmo 95:6


LO MÁS IMPORTANTE: LA ACTITUD 

Por muy obvio que parezca es necesario recordar que la oración nos acerca a Dios. Vemos en episodios bíblicos que cuando los hombres tuvieron la oportunidad de contemplar a Jehová o visiones celestiales un sentimiento de solemnidad era ofrecido y/o demandado.

Moisés: “No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.” Éxodo 3:5

Ezequiel: “Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba” Ezequiel 1: 28

Salomón: Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.” 2 Crónicas 7:1-2

La reverencia hacia lo “sagrado” se adquiere con el tiempo y el conocimiento. A los bebes y los niños es muy difícil exigirles reverencia si no es parte del habito o la conducta. Ellos no tienen pleno conocimiento del porqué hay que mostrar respeto. Saben que están en “la casa de Dios”, han escuchado historias donde “los ángeles están en todas partes” y algunos han sido amenazados con el enojo de de Dios o sus padres. Con el paso del tiempo, paciencia y buenas ideas los niños irán aprendiendo sobre la reverencia y la importancia que esta tiene en la casa de Dios. En cambio los adultos somos tema aparte ya que tenemos una mayor consciencia de las cosas espirituales. Sabemos y reconocemos cuál es nuestra posición y cuál es la del Jehová.

“La verdadera reverencia hacia Dios es Inspirada por un sentimiento de su grandeza infinita y de su presencia. Y cada corazón debe quedar profundamente impresionado por este sentimiento de lo invisible. La hora y el lugar de oración son sagrados, porque Dios está allí; y al manifestarse la reverencia en la actitud y conducta, se ahondará el sentimiento que inspira.” Profetas y reyes, pp. 34

Recordemos algo importante, orar es conversar con Dios como con un amigo:

“Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo… La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes bien nos eleva a él.” Camino a Cristo, Cáp. ¿Podemos conversar con Dios?

¿Debiéramos olvidarnos de la solemnidad y la reverencia al hablar con Dios cómo nuestro amigo? Esta pregunta no deja de ser interesante, ya que esta cercanía es intención divina. La vemos en uno de los propósitos del santuario terrenal (Éxodo 25:8). Lamentablemente muchos caen en el error de creer que podemos ir al “trono de la gracia” ligeramente. Leamos juntos esta cita:

“El salmista declara: "Santo y terrible es su nombre” (Salmo 111: 9) Los ángeles se velan sus rostros cuando pronuncian su nombre. ¡Con qué reverencia debieran pronunciarlos nuestros labios, puesto que somos seres caídos y pecaminosos!” Profetas y reyes, pp. 25

La oración, por lo tanto, debe ser un momento de suma confianza, minutos donde sintamos la cercanía con el Padre. Donde nuestro corazón pueda derramarse delante de su presencia (“Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor” Lamentaciones 2:29). Minutos de solemne comunicación, en especial cuando tenemos la oportunidad de orar en privado. Es en ese momento de quietud donde podemos expresar al Padre nuestros más profundos anhelos y aflicciones.

“Debemos también orar en el círculo de nuestra familia; y sobre todo no descuidar la oración privada, porque ésta es la vida del alma… La sola oración pública o con la familia no es suficiente. En medio de la soledad abrid vuestra alma al ojo penetrante de Dios.
La perseverancia en la oración ha sido constituida en condición para recibir. Debemos orar siempre si queremos crecer en fe y en experiencia. Debemos ser "perseverantes en la oración" (Romanos 12: 12). "Perseverad en la oración, velando en ella, con acciones de gracia" (Colosenses 4: 2).” El Camino a Cristo, extracto capitulo “¿Podemos comunicarnos con Dios?”

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jueves, noviembre 24

Descarga: Trinidad bajo ataque, Pr. Alberto Treiyer

Posted by Sergio Salgado On 17:25

Trinity

En este documento el Pr. Treiyer comparte su visión sobre cuestionamientos que ha recibido esta doctrina. El Pastor combina su propia experiencia con estos grupos con bases históricas y bíblicas que orientan a aquel que desea saber más sobre la verdadera intención y origen de estos cuestionamientos.

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Trinidad Ataque Final

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Crecer, sin mirar al costado.

Posted by Sergio Salgado On 07:25 | No comments

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*Por Sergio Salgado V.

El capítulo 21 del evangelio de Juan posee una riqueza espiritual destacada. Es sus líneas encontramos mensajes poderosos e inspiradores. Tal es el caso de los versos 20-22.

“Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?
Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? 
Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú
.”
Juan 21:20-22

 

La respuesta del Señor Jesús es directamente proporcional a la pregunta de Pedro. Éste, luego de ser restaurado, quiso también saber lo que le esperaba a Juan. La respuesta de nuestro Señor nos recuerda que en el andar cristiano no podemos crecer mirando al costado, mirando al otro. 

Nuestra tendencia es compararnos con otros y bajo ese parámetro autoevaluarnos. Por eso es común escuchar a personas decir: “no estoy tan mal como aquel” o “no importa, ella ha hecho peores cosas que yo”, etc.

El proceso de desarrollo y crecimiento espiritual no es igual entre todos aquello que han decidido por Cristo. No solo somos diferentes en dones y funciones dentro del cuerpo de Cristo (1° Corintios 12:4-31). También nuestra forma de asimilar las verdades bíblicas y vivirlas es muy distinta.

¡Cuántos son hoy semejantes a Pedro! Se interesan en los asuntos de los demás, y anhelan conocer su deber mientras que están en peligro de descuidar el propio. Nos incumbe mirar a Cristo y seguirle. Veremos errores en la vida de los demás y defectos en su carácter. La humanidad está llena de flaquezas. Pero en Cristo hallaremos perfección. Contemplándole, seremos transformados.
Deseado de todas las Gentes, pp. 755

 

Nunca podremos crecer realmente bajo la dirección del Espíritu Santo si nuestra mirada esta puesta en los aciertos o errores de mis hermanos.

“¿Qué a ti? Sígueme tú”, ese es nuestro desafío.

 

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miércoles, noviembre 23

Tentación

Posted by Sergio Salgado On 12:36
Lucifer Satan devil

¿Te has preguntado alguna vez qué es una tentación? Muchos han simplificado su significado y la han descrito como una situación donde nuestras debilidades se ven puestas a prueba. El CBA lo menciona como “lo que implica cualquier situación que ponga a prueba la fe o el carácter”.



UN EJEMPLO
En 2 de Reyes 5 encontramos la historia (secundaria) de Giezi. La primera parte del capítulo se centra en la sanación del general del ejército sirio, Naamán, por parte del profeta Eliseo. Luego la historia da un giro inusual. Giezi no está de acuerdo con Eliseo, ya que éste no acepta los dotes que Naamán desea entregarle en agradecimiento por su sanación. Cuando Naamán se retira, Giezi decide seguirlo e inventar una mentira para obtener parte de los costosos regalos que este general tenia.

“Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?
Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte… que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos.
Y así que llegó a un lugar secreto, y lo guardó en la casa.
Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.
El entonces le dijo: ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? 
Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.”
  2 Reyes 5: 21-27


El problema de Giezi era la codicia, esa era su debilidad. Por lo tanto la tentación, dentro de una situación fortuita, puso en jaque su debilidad, y también, lo condeno.
Esto nos lleva a un punto importante: Nuestra mente/corazón puede ser un caldo de cultivo para la tentación.


LA MENTE/CORAZÓN Y LA TENTACIÓN
La raíz del problema esta en nosotros, en nuestro corazón. Como personas propensas al pecado nuestro andar cristiano también posee debilidades que debemos llevar como cargas individuales.
En este sentido nuestra mente y corazón juegan un papel principal.

“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.”
Marcos 7:21-23

No todos nos sentimos tentados por las mismas cosas. Para muchos sus mayores tentaciones están en lo que mira, para algunos en lo que escucha u otros en lo que lee. Todo depende de aquello que nos seduce. Todo depende de la información que hemos almacenado en nuestra mente de manera consciente e inconsciente.

“Las tentaciones nos asediarán, pues por ellas somos examinados durante nuestra prueba. Esta es la prueba de Dios, la revelación de nuestros propios corazones. No hay pecado en sufrir la tentación; pero el pecado resulta cuando se consiente en la tentación. . . “
Signs of the Times, 12 de marzo, 1912

Es interesante notar, para aquellos que tenemos algún contacto en el área de la educación, como los niños pequeños poco a poco van captando ideas de doble sentido sin que aquello fuera la intención del docente. ¿Cómo se explica este comportamiento? Volvamos a la idea anterior: acciones y decisiones son proporcionales a la calidad de la información  que le hemos suministrado a nuestro cerebro.”

Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida… Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.”  Santiago 1:12-15

Pareciera ser demasiado determinante pero la idea es solida. El texto de Santiago deja en claro que las tentaciones no tiene  un origen propiamente divino o una intención de que el hombre caiga en el pecado. La palabra "concupiscencia", del griego “epithuía” puede ser (dentro del contexto bíblico) prueba, sed o anhelo. El CBA comenta sobre este aspecto mencionando que “cada persona tiene sus propios anhelos, que surgen de su temperamento y sus experiencias; pero el hecho de que existan estas malas concupiscencias internas, no niega la existencia y la actividad de un tentador exterior que busca aprovecharse de nuestras malas tendencias

Hay por lo menos dos aspectos importantes sobre el origen de la tentación que podemos mencionar: 1) Las huestes malignas son los verdaderos originadores de la tentación y 2) las “señales” de la tentación vienen a estimular directamente deseos internos. Acerca del primer punto mencionado, no cabe duda en el espectro bíblico que las huestes malignas están empeñadas en engañar y seducir al hombre (Efesios 6:12, 1° Tes. 3:5).

Dentro del marco general que hasta ahora hemos planteado no podemos continuar sin antes mencionar un texto obligado, y que nos pone de manifiesto la buena voluntad de Dios para con nosotros.

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
 

(1° Cor. 10:13)

Jesús, el ejemplo de vida correcta del cristiano, encontraba esa "salida" en la Palabra de Dios (Luc. 4: 4, 8, 12). Nosotros, seguidores de Cristo, podemos también encontrar la "salida" en Jesús, la Palabra viviente (ver Juan 1: 1-3, 14). El siempre está listo y dispuesto a liberar a los que lo buscan, y los guardará para que no caigan en el pecado (Sal. 9: 9; 27: 5; 41: 1; 91: 15; 2 Ped. 2: 9; Apoc. 3: 10).


“El ejemplo de Cristo nos muestra que nuestra única esperanza de triunfo consiste en la continua resistencia a los ataques de Satanás. . .”
Signs of the Times, 12 de marzo, 1912


¿CÓMO PODEMOS VENCER LAS TENTACIONES?

Existen por lo menos cinco puntos comunes, y yo le agregaría un ‘uno’ punto más (#1):

1) Reconocer mis debilidades: Muy sencillo de escribir, muy difícil en la vida real. A nadie le gusta tener debilidades o parecer en desventaja frente a otros. En realidad a todos nos gusta mostrarnos fuertes y decididos. En 1° Corintios 10:12 encontramos una advertencia contra la soberbia y la suficiencia propia: Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”. Pedro mismo sufrió en este aspecto. Constantemente demostraba un ímpetu que provenía de la demasiada confianza en si mismo (Marcos 14: 31, 50, 67-68, 70-72). Nosotros debiéramos mirarnos frente a la cruz, reflejarnos ante la ley de Dios y examinarnos ante la veracidad de su Palabra para identificar los “puntos de caída”. Ser honesto ante Dios y consigo mismo no me hará más débil. Todo lo contrario.

2) Guardar el Corazón: Salomón mismo se reconoció como un vividor, alguien que disfruto y/o abuso de la vida. Vivió los dulces sabores de la victoria y la felicidad, pero también, saboreo la amargura de la derrota, la soledad espiritual y la lujuria. Este mismo hombre declaro, tiempo antes, en Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. La pureza mental es un desafío en esta sociedad*. Solo  menciono dos aspectos: estamos viviendo en una a) Cultura Erotizada*, además b) la violencia* ha pasado a liderar las listas de entretención.

Lee con detención los siguientes textos:

Romanos 12:1-2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Romanos 8:1, 12-14:Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”

*Para leer más sobre la Pureza mental, la Cultura Erotizada y la Violencia como entretención mira acá:
a) ¡Cuidado con la mente!
b) Erotismo de lo cotidiano.
c) El impacto de la televisión y los videojuegos.

3) Ser constantes…: ¿en que? Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”  En este aspecto no podemos confiarnos. La oración es la conexión espiritual que todos necesitamos. Da aliento al alma, nos conecta con el cielo. Pone nuestra mente en sintonía con la mente de Dios. Pero el texto es claro en dos aspectos más: La carne es débil y la importancia de “velar”. en torno a esto leamos 1 Pedro 5:8-9:

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”

Volvemos a un punto anterior, la lucha espiritual contra huestes malignas. Satanás es consciente, incluso aún mejor que nosotros de nuestras debilidades. El ve nuestra conducta, mira lo que nosotros miramos, escucha lo que nos agrada escuchar, sabe lo que nos gusta leer. Por lo tanto el posee una detalla descripción de nuestras tendencias. Sabe dónde somos débiles, sabe cómo hacernos caer y qué tipo de trampas son efectivas. Por lo tanto “velar”, estar atento, es importante. Aquel que confía en si mismo bajará la guardia y no velará como es debido. En él, Satanás ve un potencial tentado y caído.

4) Resistir: Nuestra actitud frente a la tentación es crucial. “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. dice Santiago 4:7. Parte importante del ’resistir’ radica en el ‘sometimiento a Dios’. La palabra implica ‘dejarse’ guiar por otro, confiar en la dirección de un tercero. En estos ambos casos Dios debe ser nuestro guía, y debemos dejarnos guiar por su voluntad.

“Si los jóvenes han formado el hábito de seguir la inclinación antes que el deber, hallarán difícil resistir la tentación.”
Mensaje para los Jóvenes, Cáp. 21 

“Cuando Satanás viene como una inundación, debemos arrostrar sus tentaciones con la espada del Espíritu, y Jesús nos ayudará y levantará bandera contra él.
El padre de la mentira tiembla cuando la verdad de Dios, con poder ardiente, le es arrojada a la cara.”
JT2, 135, 136


5) Huir: Tan sencillo como parece y tan ridículo como suena. Veamos un ejemplo tan practico como real.

“Aconteció después de esto, que la mujer de su amo (Potifar) puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? … aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo.
Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.”
Génesis 39: 7-12


¿Cuantos problemas, disgustos o incluso pecados nos habríamos evitado de haber huido en el momento correcto?

“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre”
1° Timoteo 6:10-11


Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. “
2° Timoteo 2.22

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” 1° Corintios 6:18

“Manteneos alejados de las influencias corruptoras del mundo. No vayáis espontáneamente a lugares donde las fuerzas del enemigo se hallan poderosamente atrincheradas. No vayáis adonde vais a ser tentados y descarriados.”
Mensaje para los Jóvenes, Cáp. 21


6) Confesar: Primero, ante Dios. En segundo lugar a aquellos que han sufrido alguna consecuencia por mis decisiones. La confesión, así como el perdón, tienen consecuencias terapéuticas.
Leamos juntos 1° de Juan 1:8-10
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 
Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. “

Reconocer el pecado es el primer paso de la confesión verdadera.

PACTO

Todos alguna vez hemos hecho algún trato con amigos o familiares, e incluso consigo mismo. ¿Porque no hacer un pacto con Dios sobre mis tentaciones y debilidades? Miren lo que hizo Job:
 
Hice un pacto con mis ojos para no mirar con lujuria a ninguna mujer joven”. Job 31:1

”Cuando las tempestades de la tentación nos rodean y fulguran los fieros rayos y las olas nos cubren, batallamos solos con la tempestad, olvidándonos de que hay Uno que puede ayudarnos. Confiamos en nuestra propia fuerza hasta que perdemos nuestra esperanza y estamos a punto de perecer. Entonces nos acordamos de Jesús, y si clamamos a él para que nos salve, no clamaremos en vano.” 

Deseado de Todas las gentes, 303

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