
"Se obtienen pocos beneficios con una escasa lectura de las Escrituras. Uno podría leer toda la Biblia sin descubrir sus bellezas ni comprender la profundidad de su mensaje. Estudiar un texto hasta que resalte claramente su significado y la relación que tiene con el plan de salvación, es de más valor que la lectura ocasional de muchos capítulos sin tener en vista un propósito definido, y sin obtener ninguna instrucción positiva. Tenga la Biblia a mano. Cuando encuentre una oportunidad, léala y memorice los textos. Incluso, cuando camina por la calle, puede leer un versículo y meditar después en el contenido para fijarlo en su mente."
Recibiréis Poder, 16 De abril.
Vía Twitter: @_SeGoS

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